La mayoría de los estudiantes de posgrado en derecho cometen el mismo error al iniciar su tesis: eligen un tema que les parece interesante, pero que no es investigable científicamente. Después de meses de trabajo, descubren que su tema es demasiado amplio, que no tiene problema jurídico claro o que no existe bibliografía suficiente.

Elegir bien el tema no es intuición. Es metodología. Y eso se aprende.

“El tema es todo asunto susceptible de investigación, aquella materia de la que se ocupará el tesista en su indagación y en donde recaerán sus esfuerzos intelectuales.”

Fix-Zamudio, H. (2009). Metodología, docencia e investigación jurídicas. UNAM-IIJ. p. 43.

Un buen tema de investigación jurídica cumple cinco criterios. Si tu tema no los cumple todos, necesita ajustarse antes de seguir adelante.

Los 5 criterios para un tema sólido

1. Tiene un problema jurídico real y concreto

El tema debe responder a una pregunta específica sobre el derecho: una norma que genera conflicto, una laguna legal, una contradicción entre normas, un fenómeno social sin regulación adecuada. Si no puedes identificar el problema en una sola oración, el tema es demasiado amplio.

✗ Mal: “Los derechos humanos en México” · ✓ Bien: “La ausencia de regulación del trabajo doméstico en México y su impacto en los derechos laborales de las mujeres”

2. Es delimitado en espacio, tiempo y materia

Una investigación jurídica debe acotarse. ¿En qué país o entidad? ¿En qué período? ¿Desde qué rama del derecho lo analizas? La delimitación no hace el tema más pequeño — lo hace más manejable y más riguroso.

Pregunta clave: ¿Puedo estudiarlo en el tiempo de mi programa de posgrado con los recursos que tengo?

3. Existe bibliografía jurídica suficiente

Antes de comprometerte con un tema, verifica que exista literatura académica en bases como Latindex, Redalyc, Scopus o la Biblioteca Jurídica Virtual de la UNAM. Si no encuentras al menos 15 fuentes académicas relevantes, el tema puede ser inviable.

Revisa: juridicas.unam.mx · redalyc.org · dialnet.unirioja.es

4. Genera un aporte original

Una tesis no es un resumen del estado del arte. Debe aportar algo nuevo: una perspectiva de análisis diferente, una propuesta de reforma normativa, una comparación que no se ha hecho, una aplicación metodológica innovadora. El aporte puede ser modesto, pero debe existir.

Pregunta clave: ¿Qué sabe el mundo jurídico que no sabía antes de leer mi tesis?

5. Tienes motivación real para investigarlo

Una tesis tarda entre uno y tres años. Si el tema no te interesa genuinamente, no lo vas a terminar. La motivación es lo que sostiene el trabajo en los momentos de bloqueo, de rechazo del asesor, de resultados inesperados.

Pregunta clave: ¿Estaría dispuesta/o a hablar de este tema en una conferencia dentro de 5 años?

Lo que hace que tu asesor rechace el tema

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Evalúa tu tema antes de avanzar:

Referencias bibliográficas

Fix-Zamudio, H. (2009). Metodología, docencia e investigación jurídicas. 14ª ed. México: UNAM-IIJ. Disponible en: juridicas.unam.mx

Arellano García, C. (2001). Métodos y técnicas de la investigación jurídica. México: Porrúa.

Witker, J. (coord.) (2012). La investigación jurídica en México: temas, técnicas y redacción. México: UNAM-IIJ. Disponible en: biblio.juridicas.unam.mx

Tantaleán Odar, R. (2016). Tipología de las investigaciones jurídicas. Derecho y Cambio Social, 43, 1-37. Disponible en: dialnet.unirioja.es

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AH
Dra. Alma Delia Herrera Márquez
SNI Nivel 1 · Fundadora BURK · UAdeC
Investigadora jurídica especializada en metodología, perspectiva de género y derecho. Autora de 6 libros y más de 8 capítulos en editoriales de México, España y Brasil.